La Alcaldía de Ibagué informó que cinco instituciones educativas —Celmira Huertas, Ambiental Combeima, Diego Fallón, Jorge Eliécer Gaitán y Antonio Reyes Umaña— “salieron” del listado de elefantes blancos y fueron entregadas a sus comunidades; según la administración las obras ya cuentan con la funcionalidad necesaria y se entregó mobiliario y dotación para comedores. Estas entregas son una buena noticia para estudiantes y familias, pero desde el SUTET SIMATOL exigimos documentación, garantías técnicas y rutas claras de mantenimiento para que la entrega sea sostenible y no vuelva a convertirse en otro proyecto inconcluso.
Qué dice la administración y qué ya se ha hecho
La Alcaldía y la Secretaría de Educación sostienen que las cinco sedes mencionadas culminaron obras complementarias, quedaron conectadas a servicios públicos y recibieron mobiliario, menaje y equipos para garantizar la operación del Programa de Alimentación Escolar (PAE). En los comunicados oficiales y notas locales la administración incluso señala que los rectores expidieron certificados de funcionalidad tras las entregas.
Paralelamente la Alcaldía ha difundido que el PAE está garantizado para más de 37.000 estudiantes en lo que resta de 2025 y que, meses atrás, se inició la entrega de menaje, mobiliario y equipos industriales a sedes beneficiarias. Eso mejora la capacidad operativa de comedores escolares si, y sólo si, la logística y la contratación del PAE se mantienen sin tropiezos.
Antecedentes y por qué miramos con cautela
1. Historia de retrasos: Varios de los proyectos que hoy se anuncian como “entregados” tenían años de retraso o ya habían sido señalados en su momento como riesgosos de convertirse en elefantes blancos (por ejemplo, el caso del megacolegio Celmira Huertas fue tratado como posible elefante blanco en investigaciones periodísticas nacionales y locales). Es decir: no estamos partiendo de cero; hay historial de incumplimientos que exige comprobar con documentos técnicos que las obras cumplen normativa.
2. Obras con intervenciones técnicas complejas: En casos como el del colegio Jorge Eliécer Gaitán hubo procesos de reinicio de obra y hasta informes públicos que indicaron la necesidad de demoler y reconstruir gran parte de lo hecho por razones estructurales (sismo-resistencia y seguridad). Entregar sin mostrar los informes técnicos de adaptación estructural sería imprudente. 
3. Contexto regional de elefantes blancos: La Contraloría General ha identificado decenas de proyectos inconclusos y elefantes blancos en el Tolima, lo que obliga a extremar los controles de seguimiento y transparencia en cualquier entrega para evitar rehacer caminos ya transitados. Además, entes como la Procuraduría han abierto indagaciones por obras relacionadas en la ciudad y el departamento, lo que subraya la necesidad de documentación pública.
Qué debemos verificar — lista de pruebas mínimas que exigimos como sindicato
Para que estas entregas no sean sólo “fotografías de inauguración” sino soluciones permanentes, desde SUTET SIMATOL solicitamos públicamente a la Alcaldía y a la Secretaría de Educación:
• Publicar las actas de entrega-recepción (actas de obra) y los contratos completos (plazo, valor, adiciones, supervisores, garantías de cumplimiento) de cada uno de los cinco colegios.
• Adjuntar los informes técnicos de interventoría y/o del comité técnico que avalen la calidad estructural y la sismo-resistencia; si hubo demoliciones o reparaciones mayores, que conste en acta técnica.
• Mostrar los certificados de funcionalidad y quién los expidió, incluyendo el soporte técnico (si la “expedición” la hizo un rector, que se precise el alcance: ¿es un certificado operacional interno o una licencia/acta técnica oficial emitida por la Secretaría de Educación o entidad competente?). En la normativa nacional la licencia o autorización de funcionamiento escolar es un procedimiento técnico que involucra instancias de inspección y vigilancia (no basta sólo la voluntad de una parte).
• Publicar los actas de entrega del mobiliario y menaje (qué se entregó exactamente, fecha, números de orden) y los contratos/logística del PAE que garanticen suministro continuo; en varias ciudades el PAE ha tenido tensiones presupuestales, por lo que la continuidad es clave.
• Plan de mantenimiento y presupuesto asignado para los próximos 3–5 años (mantenimiento preventivo y correctivo). Entregas sin asignar recursos recurrentes para mantenimiento suelen convertirse en obras deterioradas en pocos años.
• Garantías contractuales y pólizas que respalden la solidez de los trabajos hechos (póliza de cumplimiento, póliza de calidad, actas de liquidación de contratos).
Riesgos reales si no se cumplen las pruebas
• Apertura de aulas sin supervisión técnica puede poner en riesgo la seguridad de estudiantes y docentes en caso de deficiencias estructurales. (Casos previos en Ibagué ya mostraron necesidad de demoliciones parciales para cumplir normas).
• Entregas sin mantenimiento planificado derivan en nuevo deterioro y gasto público futuro; la Contraloría y otros organismos han señalado esa dinámica en el Tolima.
• Dotación de comedores sin continuidad del PAE o sin supervisión higiénico-sanitaria y personal capacitado puede limitar el impacto real en la seguridad alimentaria de las familias.
Petición formal del SUTET SIMATOL
1. Convocatoria pública a una mesa técnica (Alcaldía — Secretaría de Educación — interventoría — representantes de rectores — SUTET SIMATOL — veedores comunitarios) en la que se presenten y hagan públicos los documentos arriba solicitados.
2. Que la publicación incluya contratos, actas de entrega, actas de interventoría y pólizas.
3. Que la Alcaldía garantice, por escrito y con partidas presupuestales, el mantenimiento de estas sedes y la continuidad del PAE durante 2026.
4. Apertura de revisión independiente (por la Contraloría Municipal o una veeduría técnica) si los documentos entregados muestran vacíos o inconsistencias.
Desde SUTET SIMATOL celebramos cualquier obra que devuelva espacios dignos a estudiantes y comunidades; sin embargo, la historia reciente y los antecedentes en el Tolima nos obligan a pedir pruebas y transparencia: los colegios no deben ser usados sólo para un titular; deben ser espacios seguros, bien equipados y sostenibles en el tiempo. Exigimos a las autoridades que entreguen la evidencia técnica y administrativa que respalde sus anuncios para que la comunidad educativa —docentes, padres y estudiantes— tenga garantía real de que estas obras llegaron para quedarse.
Redacción SUTET SIMATOL — Luz Nohelia Nieto, Equipo de prensa



